viernes, 23 de julio de 2010

Días...

Qué difícil se hace a veces renovar este espacio... y muchas veces no es por falta de temas sino porque de tanto que quieres decir no dices nada... Hoy hago un esfuerzo para resarcirme. Para llenar este espacio en blanco revuelvo mi armario en busca de una libreta vieja y sufrida donde guardo parte de mí, vuelvo a la adolescencia y releo los legajos de poemas copiados a otros y los propios, querer emular a los mejores (para mí) exige perseverancia y fe... y una insolencia que sonroja... Buscando las palabras justas para este momento prefiero parafrasear.

De entre los poemas del grandísimo Gerardo Diego huyo de su "Rió Duero, río Duero..." de"Quisiera ser pintor para pintarte..." y de "Yo mismo me saqué los ojos..." y me quedo con la"Rima homenaje a Bécquer" (1922).

Tus ojos oxigenan los rizos de la lluvia
y, cuando el sol se pone en tus mejillas,
tus cabellos no mojan ni la tarde es ya rubia
Amor Apaga la luna
No bebas tus palabras
ni viertas en mi vaso tus ojeras amargas.
La mañana, de verte, se ha puesto morena
Enciende el sol Amor
y mata la verbena.

Vuelvo a las mañanas de los domingos recogiendo el periódico y recuerdo a Ouka Lele y "Sonrojo" y a Alfonsina Storni con "Cuadrados y ángulos"

Que se me llenen los pulmones de aire,
que se me clave la luz en los ojos,
que se me meta el olor de las flores hasta las venas;
que me lata el corazón de emoción,
que se me ponga roja la cara por un sentimiento.
Ouka Lele

Casas enfiladas, casas enfiladas,
casas enfiladas.
Cuadrados, cuadrados, cuadrados.
Casas enfiladas.
Las gentes ya tienen el alma cuadrada,
ideas en fila
y ángulo en la espalda.
Yo misma he vertido ayer una lágrima,
Dios mío, cuadrada.
Alfonsina Storni

Los días de universidad en Madrid releyendo a Miguel Hernández...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

... y a León Felipe...

Cansábame de hacer día tras día
la jornada tan solo y tan callado
y me quedé apostado
en un recuesto al borde de la vía
esperando la santa compañía
y de algún lento romero rezagado...
Nadie pasó.
Y esta canción traía
el viento sollozante:
sigue tu ruta solo, caminante.
"Nadie Pasó"

"Delirum Tremens"

Me ha sido rebelada mi misión...
Debo hacer desaparecer a al raza humana...
Mataré a los más tontos que yo por hacer mi vida mezquina y ruin,
y a los más listos que yo por ser más listos que yo.
Si sólo matara a los listos, mis cuchillos iban a quedar nuevos, y no sería divertido.
Si sólo matara a los tontos, quedarían los más listos, y tampoco sería divertido.
Así que sólo quedarán en el mundo diez personas iguales, física y mentalmente, a mí,
y la raza humana se acabará porque todos seremos homosexuales.
¡Qué hermoso fin del mundo!
Carmen Jodra Davó

Cómo dejar pasar "La voz a ti debida"...

Cuántas veces he estado
-espía del silencio-
esperando unas letras,
una vez (ya sabidas
yo ya las sabía, sí,
pero tú, sin saberlas,
tenías que decírmelas).
Como nunca sonaban,
me las decía yo
las pronunciaba, solo,
porque me hacían falta.
Cazaba en alfabetos
dormidos en el agua,
en diccionarios vírgenes,
desnudos y sin dueño,
esas letras intactas
que, juntándolas luego,
no me decías tú.
Un día, al fin, hablaste,
pero tan desde el alma,
tan desde lejos,
que tu voz fue una pura
sombre de voz, y yo
nunca, nunca la oí
porque todo yo estaba
torpemente entregado
a decirme a mí mismo
lo que yo deseaba,
lo que tú me dijiste
y no me dejé oir.
Pedro Salinas

Y vuelvo a la adolescencia cerrando un círculo...

Quién fuera ángel
para estar a tu lado.
Quién fuera nube
para estar a ti atado.

Era tu sonrisa cálida
la más sincera
y tan grande tu corazón
como la tierra entera.

Siempre estábamos juntas
y ahora estoy triste
porque aquí ya no estás
y de mi lado te fuiste.

Tu ausencia es mi gran penar
pero quiero que sepas
que por mucho que pase
no te podré olvidar.

A. Huidobro

P.D. No hay poemas de Gustavo Adolfo Bécquer, ni de Safo de Lesbos, Cernuda, Vicente Huidobro,... porque he tenido que reprimirme para que no fuera muy extenso... y aún así creo que nadie leerá todos los poemas enteros...

miércoles, 26 de mayo de 2010

Exámenes

Hoy voy a hacer una recopilación de verdades como puños que esconden algunos grupos de la red social Facebook referidas a los exámenes...

- Yo también dije -"¿qué es esto?" en un examen.
- La indescriptible alegría de que entre en examen algo que acabas de leer.
- Yo también he improvisado en un examen cuando no sabía que responder.
- Yo también hice tiempo para no salir el primero de un examen.
- Cuando no te sabes una pregunta y los demás piden más folios.
- Mi caligrafía también empeora progresivamente a lo largo del examen.
- Reconozco que también he copiado en un examen.
- Odio que un profesor se quede mirando mi examen mientras lo hago.
- Aprender más en la semana antes del examen que en todo el año.
- Yo he pensado: si tuviera un día más para estudiar iba sobrado al examen.

Porque quién no tiene anécdotas de un examen... quién no se equivocó de día y fue al día siguiente del examen... quién no se equivocó de día, se presentó a un examen al que no quería presentarse porque no había estudiado nada y sin haberse leído los apuntes sacó un 4... quién no ha hecho un examen y compartió las respuestas con las dos compañeras de al lado... quién no ha aprobado un examen sin hacer nada... quién no aprobó una asignatura con un trabajo de "copiar- pegar" del rincón de vago...

Cuántas historias... Suerte para los que están de exámenes... Para los que dejaron la etapa de estudio ya lejos, recuerden la maravillosa vida de estudiante jajajaja

viernes, 23 de abril de 2010

FELIZ DÍA DEL LIBRO

Hoy se celebra el Día del libro, creo que nunca me han regalado uno en este día pero da igual, de lo que sí estoy segura es de que siempre he leído algo... aunque fueran apuntes. Para celebrar este maravillosos día os dejo un relato. Espero que os guste y nunca dejeis de leer, de leer lo que sea... incluso los ingredientes de las cajas de cereales/galletas... :)

"Hay un día en el que te planteas si lo que estás haciendo está bien, si estás poniendo todo de tu parte para que salga como tú quieres, si continuar por ese camino es lo que realmente necesitas. Llega un día en el que pones en la balanza lo bueno y lo malo… y resulta que lo malo pesa demasiado, que lo bueno puede ser muy bueno pero lo malo es mucho… Ese día algo parece que esté escarbando en tu cabeza, escuchas chasquidos que te recuerdan que así no eres feliz, rememoras cada momento que te ha hecho llegar a este punto y saltas al vacío. Decides que vas a cambiarlo, que ya no aguantas más, que no lo soportas, que si sigues así te volverás loco. No quieres creer que tu vida no ha valido la pena, que no has hecho nada por lo que los demás te recuerden. Quizá aquel triste regalo, o aquella tarde brindando por un jodido mal día… Pero nada más. No puede ser que seas un inútil. No es verdad que no hayas hecho nada y lo vas a demostrar.
Ya no serás más el del siempre, ya algo dentro de ti ha cambiado.
Te levantas, ya no desesperanzado sino sonriendo a la vida. ¿Tu desayuno de siempre? No. Vamos a cuidarnos, hoy leche de soja y unas tostadas de pan integral con aceite. Y ya que estamos ¿Por qué no salimos a correr? Tus pantalones, tu camiseta vieja y a la calle.
Hace un poco de frío pero eso hoy no te parará. Nadie en la calle. Piensas que qué mierda, para un día que te pones y no lo ve nadie. Encima empieza a llover. El pelo pegado a la cara, la camiseta y el pantalón empapados te pesan. Giras por el parque y ves a tu antiguo profesor de Matemáticas. Piensas que por fin alguien y que ahora podrá ver que eres alguien de bien que se cuida y tiene un aspecto magnífico… Recuerdas que está lloviendo y que parece que se te caen los pantalones. El profesor ya está cerca y te saluda y te guiña un ojo. Cómo odiabas cuando lo hacía en el instituto… y lo sigues odiando. Continúas tu camino y cuando ya has estado treinta minutos corriendo decides que para ser el primer día no está mal.
Comienzas con el suculento desayuno, saboreando y paladeando cada trozo y cada sorbo. Lo dejas en el fregadero y vas a baño a darte una ducha. Te paras y tu cabeza te dice dos cosas; uno, ¿por qué no te duchaste primero?, y dos, ya que estás, limpia las cosas del desayuno. Vuelves a la cocina y friegas. Ya puestos, pasas la bayeta por dentro del microondas; meses que llevaba pagado el tomate desde que estalló con los últimos macarrones.
Ducha. Ducha caliente y tranquila. Mente en blanco. Sales de la ducha y piensas en la ropa, tus vaqueros y tu camisa desgastada por los años. Repiensas, vida nueva, camisa nueva y rebuscas en tu desordenado cajón y rescatas aquella camiseta que nunca te gustó pero que no tiraste porque te la regaló tu padre.
Recoges un poco el cuarto y haces la cama. Crees que es la primera vez que haces la cama antes de salir de casa. Cierras la puerta tras de ti y observas el cielo azul. Mierda, salgo treinta minutos a correr y es justo cuando llueve y luego un sol de justicia. Da igual, hoy miras a la vida de otra manera. Hoy ha cambiado tu estado de ánimo.
Caminas con paso lento pero seguro y firme. Observas el parque y los niños jugando, recuerdas cuando de pequeño te subías a los árboles. Ahora si a algún niño se le ocurre vienen las autoridades pertinentes a decirle que debe respetar la naturaleza. Miras sus caras y ves la felicidad en sus juegos, tan ajenos a lo que les depara la vida. Ignorantes de que pueden llegar a pensar si están haciendo bien las cosas o que si están haciendo lo posible para llegar a lo que quieren… Ves la panadería donde alguna vez has comprado el pan. El kiosko. El bar de la esquina y el banco. Saludas a aquel compañero del instituto que, al igual que tú, sigue viviendo en el mismo barrio. Ves pasar al autobús. Por primera vez te fijas en las pintadas de un local que algún día fue una peletería y que cerró hace años. Pasas por delante del instituto. Te detienes. Hoy algo ha cambiado.
Decides entrar en el recinto del patio y notar ese suelo de piedrecitas. El campo de fútbol. El lugar donde jugaban las niñas. El campo donde jugaban los mayores. Te acercas a la puerta. Ves una mezcla de niños de diferentes edades, nacionalidades y profesores nuevos y antiguos. Te reconoces en cada adolescente. Esos viven frustrados porque creen que el mundo les da la espalda, sin saber que todavía les queda mucho que aprender. Pero tú ya estás de vuelta de todo eso. Has decidido romper con eso. Has decidido manejar tu vida. Has decidido hacer lo que te hace feliz.
-¡Berta!
Alguien grita en medio de la marabunta. Te giras. Un ruido seco, muy fuerte atraviesa el pasillo. Momentos de desorientación. Chicos corriendo en todas direcciones sin saber qué pasa. Algunos totalmente quietos. Intentas mantener la calma. Quieres huir pero no lo haces. Por una vez en tu vida no lo haces. Todo ha cambiado en ti.
Te abres paso entre los pocos chicos que quedan. Ves varios profesores, incluso al director, que van acercándose hacia ti. Mucho ruido fuera. Sigues de frente, te agachas y le dices a un pobre chico asustado que no se preocupe, que todo está bien. Ahora todo está bien. Te incorporas y ayudas al chico a levantarse y le dices por donde debe salir. Le ves corriendo si parar de mirar hacia atrás. Te acercas al hombre que gritó. Está en el suelo sollozando. Con mucha calma le susurras que ya se acabó. Le miras a la cara y ves a un hombre que tapa su ojo ensangrentado y con dificultades para respirar. Sonríes. Te acercas a su oído, casi tan cerca que tus labios pueden tocarle.
-Siempre odié la forma en que me guiñabas el ojo. Ahora todo se acabó. Ya no me lo volverás a hacer. Ni a mí, ni a ninguno más. Esta mañana, mientras corría, me alegré de que me reconocieras. Yo tampoco te he podido olvidar, ni a ti ni a tus perversiones. Ni tu voz diciéndome que era nuestro secreto y que no se lo dijera a nadie. Supongo que si olvidaste el pánico que me daba cuando, con alguna excusa, me llamabas a tu departamento. Supongo que no recuerdas lo que lloraba. Qué fácil resultó mantenernos callados. Pero hoy todo ha cambiado. Ya no volverás a tener ese guiño pícaro e insultante. Es más, como se te ocurra alguna estratagema más, recibirás otra visita.
-JA JA JA…- la estruendosa risa rebotó en el, ahora, solitario instituto y el resto de profesores que escuchaban con una mezcla de estupor y miedo se alejaron un poco- Pero Berta, te crees que después de esto te vas a ir de rositas, que no vas a ir a la cárcel. Te crees que podrás volver aquí. Es tu palabra contra la mía. Te creía más lista. Ya veo que no.
Miras alrededor y los profesores aterrados están clavando su mirada en la escena.
Te incorporas y desde la superioridad de tu posición le miras con indiferencia.
- Traje sólo una bala para no caer en la tentación de matarte. Me subestimas si piensas que no he pensado en las consecuencias. Creo que eres tú el que no lo ha meditado bien. Hoy te descubro. Destapo tus horribles vejaciones. Es tu palabra contra la mía, lo sé. Puede que vaya a la cárcel. O puede que no. No tengo antecedent..
- Siempre fuiste muy buena…- La voz profunda te interrumpió.
- Efectivamente. Siempre fui muy buena. Demasiado para no molestar a mis padres contándoles lo que me hacías. Demasiado para decirles a los otros profesores lo que pasaba. Demasiado como para juntarme con el resto de la clase y contarlo. Hasta ayer. Ayer decidí contárselo a mis padres, a mis pocos amigos… gracias a lo que me hiciste no me fío de nadie. Lo hablé con los cuatro amigos que me quedan de aquí y todos tenemos un trauma y esta vez no con las matemáticas sino con le profesor. Miguel no lo soportó más y hace una semana se suicidó. En su entierro nos juntamos y nos contamos nuestras terribles experiencias. Sí, lloramos. Sé que te encantaba vernos sufrir mientras nos tocabas. Te encantaba que opusiéramos resistencia. Pero hoy todo ha cambiado. Si yo voy a la cárcel cualquiera de mis compañeros vendrá a pegarte un tiro. No mortal. No. No queremos que mueras. Recuerda que fuimos muy buenos y seguimos siéndolo. Si nos enteramos de que sigues con tus jueguecitos, te disparará a una mano, a una pierna… a la entrepierna. Así hasta que no puedas más.
El profesor, que seguía tendido en el suelo, tiene una mueca congelada entre la risa y la desesperación.
- Sólo queremos que cuando camines por la calle lo hagas mirando siempre hacia atrás, como hacíamos nosotros. Queremos que sufras el rechazo de tus compañeros y que te sientas aislado. Así que tranquilízate.
Él se había empezado a arrastrar débilmente por el suelo intentando alejarse de ti.
Dos profesores que reconociste en seguida se te acercaron y te agarran, cada uno de un brazo, con nervios pero con ternura, para acompañarte a la salida. Mientras, te van diciendo en bajo, casi como para ellos mismos, que no sabían nada, que lo sentían…
Un segundo antes de perderle de vista te giras, le guiñas el ojo y le dices:
- Hoy todo ha cambiado."
A. Huidobro

domingo, 11 de abril de 2010

Cómo conocí a Carole King

Érase una vez una adolescente que se creía que era más moderna que cualquiera, que se pensaba que podía enseñar cosas nuevas a alguien más mayor... y se dio de bruces con su madre...

Una tarde de 1994 una joven estaba escuchando en el cuarto su última adquisición, un disco de Gloria Estefan titulado "Hold me, Thrill me, Kiss me". Una de las canciones, "It's too late", le llamaba la atención sobre las demás de aquel cassette y cuando su madre llegó del trabajo se la puso para que oyera lo que había descubierto y seguro que ella querría la cinta también... Pero una vez más fue ella la sorprendida...


Su madre empezó a cantar la canción con los primeros acordes y le preguntó, casi con asombro, que si no se acordaba de ella... La adolescente se quedó pasmada y dijo que cómo la iba a conocer si el disco había salido hace poco... Su madre se acercó a la colección de vinilos perfectamente conservados y escogió uno de ellos. Lo sacó de su funda de cartón, lo puso en el tocadiscos y aquella canción "nueva" cogió años y chasquidos... Luego le puso otros cortes del mismo álbum para ver si conocía alguna más y para su sorpresa así fue... Varias de las canciones de aquel disco las podía tararear, no conocía la letra pero si el ritmo...

Su madre le explicó que cuando era pequeña y estaba en la cuna ella le había puesto ese disco llamado "Tapestry" muchas veces... Quizá le quedó en el subconsciente...


Tapestry

Días después descubrió que el disco de Gloria Estefan era una "recopilación" de canciones de los 70. También vio que tenía más discos en casa de Carole King como "Her Greatest Hist", que incluye la absurda pero divertida canción "Corazón", de los que nunca ya se separó...

Corazón... mi corazón...

También vio como usaban la canción "I feel the Earth move (under my feet)" para anunciar un coche...

Ahora, esa adolescente roza los 30 e intenta hacerse poco a poco con la discografía, ahora ya en Compact Disc, de esa gran cantante, compositora y pianista estadounidense que es Carole King.

Disco iniciador de la colección.

Adquisición americana (en un Starbucks!).

King nació en 1942 en Brooklyn, Nueva York, en el seno de una familia judía. Su nombre era Carole Klein.

Comprado en Estados Unidos de segunda mano.


Junto con Gerry Goffin, lograron grandes éxitos, además de un matrimonio y dos hijas, como "Will you Still love me tomorrow", "The Loco-Motion", "Some kind of wonderful", "Up on the roof", "(You make me feel like ) A natural woman", "Oh no not my baby" y, mi favorita, "You've got a friend".
En 1975 King interpretó las canciones de una serie infantil llamada "Really Rosie". Disco que "la adolescente" adquirió en Estados Unidos y con el que se divirtió mucho aprendiendo el abecedario ("A...Alligator All Around, B... Bursting Ballons...)

C... Catching Colds, D... Doing Dishes

En 1998 se juntaron Aretha Franklyn, Gloria Estefan, Celine Dion, Shania Twain y Mariah Carey junto a Carole King para hacer un concierto que quedó plasmado en el disco y DVD "Divas Live".

Celine Dion, Gloria Estefan, Shania Twain, Aretha Franklyn, Mariah Carey Carole King al piano

He intentado subir unos videos pero ha sido imposible, lo intentaré más adelante.

sábado, 13 de marzo de 2010

Quejódromo: pequeña recopilación de impertinencias.

- Los que te miran como si fueras el primer ser de su especie que ven en años.
- Los que no respetan que "antes de entrar hay que dejar salir".
- Las indirectas en los nicks, si quieres decirme algo, hazlo.
- Gente que es una antisocial y cuando entras en un espacio público te mira como si estuvieras invadiendo su territorio.
- Los que teniendo la puerta al lado prefieren hablar dentro de la biblioteca.
- Gente que teniendo todo el sitio del mundo se sienta en el que está a tu lado.
- Gente que te increpa por la calle porque al andar mueves mucho los brazos.
- La gente que va andando delante tuyo, se para y justo cuando pasas se pone otra vez a andar.
- Gente (sobre todo chicas) que no conoces de nada, que se te queda mirando y podría hacerte una radiografía con la mirada ¿quieres una foto?.
- No sabía que la amistad va por turnos.
- Gente educada que no habla con la boca llena pero sí con la cabeza vacía.
- Gente que te raya, te raya, te raya y te raya y cuando les explicas tranquila pero firmemente que pare te preguntan si te pasa algo.

martes, 19 de enero de 2010

Chicos de Ciencias, mucho cerebro y pocas ideas...

Sigo quejándome de las condiciones de uso de una biblioteca. Hoy hemos hecho una incursión en la facultad de Ciencias de Santander y lo que al principio parecía un entorno idóneo para el estudio se convirtió en la peor pesadilla de un estudiante neurótico con el tema del silencio...
De las instalaciones no tengo queja ninguna. En la sala en la que estuve el entorno era ordenado, luminoso, amplias ventanas, mesas individuales, etc. Podríamos pedir si acaso más espacio pero bueno, en conjunto bien.


Lo que no ya no veo es que hayan puesto una sala acristalada para hacer trabajos en grupo dentro de la biblioteca y que no esté insonorizada... Brillante idea... Esto lo hizo alquien que no estudiaba en la biblioteca casi seguro o, por lo menos, lo hizo alguien que pensó que la norma de hacer el menor ruido posible iba a ser respetada.


Pero nada más lejos de la realidad. Una sala con diez personas (hay que decir que la mayoría eran chicos que ya sabemos que tienen un tono más grave de voz), casi todas con su ordenador, hablando como si estuvieran en el salón de su casa hacen bastante ruido sobre todo si piensas en que los que están alrededor están intentando estudiar y guardando silencio.


Creo que, como en otros casos, el problema no es sólo de las instalaciones (puedo entender que insonorizar puede ser algo costoso) sino de educación y respeto. Y la culpa no es tanto de los alumnos ruidosos como de los responsables de la biblioteca, que deberían velar por el buen funcionamiento de la misma, y del resto de alumnado/ usuarios que, para mi asombro no se queja.

Pregunté a la chica que tenía sentada al lado que si era normal ese volumen y ella me dijo que sí pero que el bibliotecario acababa de pasar y preguntarle que si le molestaban y ella dijo que no... No entiendo que se pregunte... hacen ruido, están en la biblioteca... ¡que se callen!

Allá donde fueres haz lo que vieres... y si no te parece bien critica en "Pelota antiestrés"

miércoles, 30 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO

Bueno, sé que he tenido esto un poco, bastante, abandonado y tenía medio preparada una entrada pero todavía tengo que matizarla y hoy no estoy muy inspirada así que para cerrar el 2009 en el blog os dejo una tonteria tan grande como un poemilla mío, gran cursilada también, escrita hace tiempo y a ver si así os quejais!! Un beso y FELIZ NOCHEVIEJA Y PRÓSPERO AÑO 2010!!!


Tengo el ojo cojo
y no me enojo
porque es de tanto mirarte de reojo.

Tengo el ojo cojo
y yo lo escojo
porque tú me pusiste el corazón rojo.

Tengo el ojo cojo
y si me miras,
vida mía, de la ropa me despojo.

ADL.